El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Gustavo Ávila, participó en la reunión convocada por el Ministerio de Relaciones Exteriores con la Misión de Alto Nivel de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y, en la ocasión, aseguró que esa instancia “jamás” administrará o legitimará un proceso electoral “que tenga su origen en un golpe de Estado o en cualquier forma de ruptura del orden constitucional”.
“Mientras ejerza la Presidencia del TSE jamás administraremos, organizaremos ni legitimaremos un proceso electoral que tenga su origen en un golpe de Estado o en cualquier forma de ruptura del orden constitucional”, señaló el Presidente del TSE a través de sus cuentas en las redes sociales.
En ese sentido, Ávila ratificó que la misión del Tribunal Supremo Electoral es “proteger la legitimidad democrática del Estado y garantizar que el acceso al poder político se produzca exclusivamente a través de la voluntad ciudadana expresada en las urnas”.
“Durante este importante diálogo, destaqué el rol del Órgano Electoral Plurinacional como garante de la voluntad soberana del pueblo boliviano, expresada mediante el voto en elecciones libres, transparentes y en estricto apego a la Constitución y la ley”, afirmó.
La postura del Presidente del TSE llega después de que, entre mayo y junio, sectores radicales llevaran adelante un bloqueo de caminos, que se alargó por 53 días, exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Finalmente, Paz decretó un estado de excepción que permitió levantar las medidas de presión que generaron una crisis social y desabastecimiento de alimentos, medicamentos y combustible, sobre todo, en el departamento de La Paz.