El premio de consuelo fue para Inglaterra. La selección de los Tres Leones se queda con el bronce en el Mundial. Luego de una eliminación tan dolorosa como traumática en la semifinal ante Argentina, el elenco británico no irá de vuelta a su país con las manos vacías. En un partidazo, lleno de goles, donde los rivales se repartieron un tiempo para cada uno, superó por 6-4 a Francia, en Miami, en la definición por el tercer lugar.
“El partido que nadie quiere jugar”. Esa es una de las tantas denominaciones (despectivas) que recibe el penúltimo encuentro del certamen. Esa sensación se notó sobre todo en la vereda de los galos, que mostraron exageradas falencias defensivas en el primer periodo. Los cambios que hizo Didier Deschamps, para darle minutos a otros futbolistas, no resultaron. No era la mejor de las despedidas de los franceses a su entrenador, toda vez que el ciclo Deschamps llegó a su fin al cabo de 14 años, con un título del mundo (2018) y un subcampeonato (2022).
La selección inglesa, sin Harry Kane y Jude Bellingham en la titularidad, arrancó con mayor energía, con ganas de ganar. Y aquello lo demostró prematuramente. En los tres minutos, Declan Rice puso el 1-0. Intercepta, avanza y saca un remate colocado. En un encuentro de tránsito rápido, los británicos fueron mucho más efectivos frente al arco.
En los 18’, el zaguero Ezri Konsa anotó el segundo con un testazo ajustado, tras un córner de Rice. Cada llegada de Inglaterra era peligro de gol. Mientras tanto, Kylian Mbappé era el único que esbozaba alguna respuesta ofensiva para Francia. Solo en el primer lapso, tuvo a lo menos tres opciones. La primera mitad fue total para los Tres Leones, tanto así que Bukayo Saka colocó el 3-0 en los 37’. El extremo del Arsenal anotó el gol 300 del Mundial 2026.
Los de Tuchel tenían hambre. Estaban con la pólvora encendida. En la otra vereda, la cara de Deschamps lo decía todo. Entre incredulidad y hastío. En el tiempo añadido, apareció nuevamente Saka para un sorprendente 4-0.
El duelo sufriría un cambio radical. Francia se acordó de su rótulo de potencia. Deschamps metió cuatro cambios de entrada, instalando un equipo más parecido al titular. En los 48’, se le dio por fin el gol a Mbappé, con un zurdazo, para el primer descuento.
Les Bleus se hicieron duelos del duelo, mientras Inglaterra empezó a decaer, tanto en lo futbolístico como en lo físico. Bradley Barcola, uno de los que ingresó, convirtió en los 54’ para seguir estrechando las distancias.
En los 66’, llegó el doblete de Mbappé, para alcanzar los 10 tantos en este Mundial, dos más que Lionel Messi, en la batalla de la Bota de Oro como el máximo artillero. El 10 argentino está llamado a responder en la final del domingo, si España se lo permite. Además, el hombre del Real Madrid pasó a ser el goleador histórico de los Mundiales, con 22, uno más que la Pulga.
Un duelo que estaba casi sentenciado al descanso, tomó una notable incertidumbre hacia la recta final. Sin embargo, cierto alivio llegó para Inglaterra tras la sanción de un penal. En los 87’, ejecuta Saka y pone el 5-3.
Faltaba más. Dembélé puso otro descuento. Y Jude Bellingham hizo un golazo para cerrar un verdadero partidazo con un marcador de 6 goles a 4.
Así, Inglaterra se quedó con la medalla de bronce y logró su mejor resultado mundialista desde 1966, año en el cual sumaron su única estrella.