Brasil gozó de dos penales, y solo convirtió uno. Del otro lado, Erling Haaland tuvo dos chances y las mandó a guardar. En consecuencia, la Canarinha quedó eliminada del Mundial y Noruega logró avanzar a cuartos de final por primera vez en su historia.
El encuentro se jugó este domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el escenario de la final del próximo 19 de julio. Ahí, Haaland brillo, Vinicius desapareció y Neymar se despidió de los mundiales con un gol desde los 12 pasos.
Por la cantidad de buenos jugadores en el campo, estaba todo dado para ver un partido abierto. En efecto, el primer periodo entregó un cotejo que se terminó dando golpe por golpe. Fue Noruega el que manejó más el balón, no obstante fallaba a la hora de encontrar a Haaland, clavado entre Marquinhos y Gabriel Magalhaes.
Aún así, fue Brasil la que tuvo una ocasión inmejorable para ponerse arriba en el marcador. Transcurrían 0 minutos del partido y Ajer derribó Cunha en el área. Ante la vista distraída del árbitro, llamó el VAR y el estadounidense Ismail Elfath decidido cobrar el penal.
Empero, para sorpresa de muchos, no fue Vinicuis quien tomó la responsabilidad. Bruno Guimaraes fue el encargado de patear, pero su remate fue muy anunciado y fue contenido por el golero Nyland.
Brasil, que tuvo solo el 35% de posesión en los 45′ iniciales, era un elenco reactivo. Mientras que Noruega manejaba el balón teniendo en Martin Odegaard al constructor. El talentoso volante del Arsenal tuvo en su pie zurdo las principales ocasiones de gol, sin vulnerar a Alisson. Nusa, en la izquierda, era quien aportaba gambeta en los nórdicos, aunque impreciso. Sorloth, un 9 tradicional, se cargó a la derecha, con una misión más táctica. Tanto Nusa como Sorloth salieron en el entretiempo.
Más allá de tapar el penal, Orjan Nyland se empezó a levantar en la figura de la tarde. En los 40′ ahogó una chance clara a Vinicius, quien robó un balón y definió al cuerpo. Era, de alguna manera, el reflejo de lo que era la Canarinha: dependiente de las individualidades ante la falta de un colectivo.
Carletto incluyó a Endrick antes de la hora de partido, en lugar de Cunha. La primera que tuvo el joven atacante fue casi gol. Gran pase ‘tres dedos’ de Vinicius dejó solo al ex Palmeiras, quien desvió ante el achique del portero. Si Nyland era figura, Alisson no se quedaba trás. El golero del Liverpool también era sostén de su escuadra, evitando la apertura de los noruegos.
Se dio un partido abierto, agradable a la vista, donde no había una clara hegemonía de uno sobre otro. Como el cero no se movía, en los 68′ entró Neymar, desatando el griterío de los torcedores.
Cuando se preveía un partido largo, se levantó Haaland. Literalmente. Porque el Androide le ganó por arriba a Magalhaes y clavó un testazo para el 1-0 vikingo, tras el centro de Schjelderup. Gran definición del killer del Manchester City. Brasil, reactivo, fue a buscar el empate pero era incapaz de vulnerar a un Nyland de notable presentación.
Y en los 90′, otra vez Haaland. Un zurdazo bajo del artillero se cuela en un rincón de la portería de Alisson para el 2-0. Para hacer más decorosa la caída, Neymar hizo el descuento desde el punto penal en los 90′+9.
Así, Brasil – quien en otros tiempos era la Selección más temida del mundo- suma un nuevo fracaso Mundial, torneo que no gana desde el 2002. Además, de sus últimas seis Copas del Mundo, solo en una quedó entre los cuatro mejores: en 2014, cuando hizo de anfitrión y cayó ante Alemania por un 7 a 1.
Noruega, por su parte, hace historia en un Mundial bajo el manto goleador de Haaland, un verdadero androide del fútbol. Ahora, enfrentará en cuartos al ganador de la llave entre México e Inglaterra.