Gobierno llama al diálogo a “todos los sectores” y advierte con sanciones si se vulnera el Estado de Excepción

Autoridades del Gobierno afirmaron que la eliminación de la subvención al diésel y el paquete de medidas tienen el fin de devolverle al país la dinamicidad económica y terminar con el contrabando, por lo que reiteraron su invitación al diálogo a los diferentes sectores sociales.

En conferencia de prensa, este sábado, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, explicó que el espíritu del fin de la subvención a este carburante y el paquete de medidas de protección a la población boliviana es devolverle al país la dinamicidad económica y tranquilidad social.

“Reiteramos nuestra invitación permanente al diálogo a todos los actores y sectores para que trabajemos de manera que los efectos y los impactos que estas acciones van a generar sean en beneficio de la gente”, convocó.

Sostuvo que las decisiones que se está tomando con la gente son para “construir futuro para los bolivianos”.

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“¿Qué preferimos?, ¿Seguir alimentando las bandas de contrabandistas y de criminales o queremos construir carreteras, hospitales, centros educativos?, ¿Qué es lo que queremos? ¿Construir futuro o estar anclados con el pasado?”, cuestionó.

En tanto, el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, remarcó que el fin a la subvención al diésel se da debido a que bandas criminales destinaban el combustible a actividades como la minería ilegal y al contrabando.

“Nosotros no podíamos seguir comprando diésel barato, o más bien dicho diésel caro para venderlo barato, eso era ilógico, era irreal”, añadió.

Consultado sobre los anuncios de medidas de presión y bloqueos de carreteras de sectores que rechazan la eliminación de la subvención, Aramayo advirtió que habrá sanciones para quienes vayan en contra del Estado de Excepción y el Estado de Derecho.

Precisó que los ministerios de Defensa y de Gobierno ya tomaron los recaudos correspondientes para llevar adelante las acciones necesarias y pidió cambiar la lógica de “bloquear y luego hablar”.

“No deberíamos volver a los escenarios de las calles porque confronta a la población que busca reactivar su economía. Eso de primero bloquear y luego hablar, tenemos que empezar a cambiarlo en la mente”, afirmó.

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