Tras 42 días de bloqueo, la Central Obrera Boliviana (COB) abrió una posibilidad de poder dialogar con el Gobierno, aunque sus máximos dirigentes insistieron que si hay una “convocatoria real” de parte de las autoridades ésta será analizada por “las bases”.
Ayer, entrevistado por RTP, Argollo había anunciado que se realizarían “evaluaciones” respecto al bloqueo y las “fuerzas” de los “compañeros” movilizados.
“Nosotros somos orgánicos, vamos a bajar a las bases, vamos a consultar cómo está el ánimo dentro de nuestras organizaciones, porque también son sectores que están haciendo un sacrificio y golpeados”, dijo.
Eso sí, Argollo afirmó que las bases y movimientos movilizados ya no tienen confianza en el presidente Rodrigo Paz y por eso se llegó a pedir su renuncia.
“Vamos a hacer evaluaciones. Tenemos que estar firmes a lado de nuestras bases que han pedido el alejamiento del Presidente”, aseguró y añadió que “ojalá el Gobierno entienda porque se está pidiendo su renuncia”.
Tras lo dicho por Argollo, este jueves el secretario general de la Central Obrera Boliviana (COB), Claudio Choque, afirmó que “hasta en la guerra” se llega al diálogo y sostuvo que una eventual negociación con el Gobierno dependerá de la decisión de las bases de los sectores movilizados, que tendrán la última palabra sobre la instalación de una mesa de conversaciones.
“Tiene que haber un diálogo sincero, claro, con condiciones claras y propuestas claras. No queremos repetir la misma demagogia del mes de enero. (…) Hasta en el mundo los países en guerra han llegado a un diálogo y pacificar”, señaló Choque en entrevista con Erbol.
Asimismo, indicó que para avanzar en una negociación el Gobierno debe considerar las resoluciones de los cabildos y ampliados realizados por los sectores sociales, además de cesar la persecución y los procesos contra dirigentes y manifestantes detenidos.
Choque también expresó su desconfianza hacia el Ejecutivo, al señalar que mientras se habla de diálogo continúan las detenciones y procesos contra movilizados. Sin embargo, aseguró que si existe una invitación formal con condiciones concretas, la COB convocará a un ampliado nacional para que las bases definan si participan o no en las conversaciones.
“Si hay esa invitación ya documentada y planteada las propuestas claras y el plan del diálogo, pues nosotros consultaremos a las bases las bases, orgánicamente nos dirán que vayamos o no vayamos”, aseveró.
La mañana de este jueves, cabe recordar, a través de un comunicado conjunto, la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo convocaron a representantes provinciales y municipales a «un pacto social por la paz y reconciliación».
“La Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo buscando evitar una espiral de violencia, cuyas consecuencias generarán más sufrimiento, profundizarán las divisiones y dejarán heridas difíciles de sanar y reencauzar, hemos convocado de manera urgente a representantes provinciales y municipales a «UN PACTO SOCIAL POR LA PAZ Y RECONCILIACIÓN”” (sic), señala el texto compartido este jueves.
Ambas instituciones señalaron tener la esperanza de encontrar alternativas para frenar la “alta tensión y conflictividad que afectan a Bolivia, especialmente en las ciudades de La Paz, El Alto y provincias del Departamento de La Paz”.
“Esperamos que los temas consensuados sirvan de base para establecer puentes entre los actores en conflicto”, añade el comunicado.
Este jueves se cumplen 42 días de bloqueo de carreteras y movilizaciones que llevan adelante distintos sectores, a la cabeza de la Central Obrera Boliviana (COB), exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Los bloqueos han generado un desabastecimiento de combustible, medicamentos y alimentos principalmente en el departamento de La Paz, con más fuerza en la Sede de Gobierno y El Alto.
Entretanto, el Gobierno señaló que insistirá en el diálogo y no se puso plazos para decretar un estado de excepción, como piden diversos sectores afectados por las movilizaciones.