Aunque sin mostrar un gran fútbol, México es el primer clasificado a los 16avos del Mundial. Además, con su triunfo de esta noche ante Corea del Sur (1-0) también se aseguró terminar como líder de su grupo, sin importar el resultado que obtenga ante República Checa en la última fecha. El combo perfecto.
Ambos llegaron tras victorias en el estreno. Si los aztecas levantaron el telón de su Copa del Mundo superando a los sudafricanos, los asiáticos hicieron lo propio ante los checos. Era el duelo, a priori, más complicado del grupo, pero el nivel mostrado dejó mucho que desear. Aún así, todo salió perfecto para uno de los tres locales que tiene la Copa del Mundo.
México no fluyó como en el estreno. Si bien Julián Quiñones, colombiano nacionalizado mexicano, intentaba activarse por la izquierda del ataque, resultaba poco. Los dos seleccionados jugaban a neutralizarse, a reducir las virtudes del otro.
Los delanteros no influían en el partido. Tampoco eran suficientemente asistidos para participar. Esto recayó para Raúl Jiménez, en el lado del anfitrión, como para Heung-min Son, ocupando la demarcación de centrodelantero en los surcoreanos. El ex Tottenham, hoy en la MLS, tuvo una acción clara en los 15′, que termina salvando en la línea Edson Álvarez, pero estaba fuera de juego. Desde el lado del Tri, la única opción fue con un cabezazo de Quiñones atajado por Kim, clavado en la línea de meta.
El encuentro mostraba muy poco. Dentro de esa sequía de fútbol, Corea finalizó mejor el lapso inicial, juntando pases y con un activo Kang-in Lee. México se fue al entretiempo pifiado por los exigentes forofos que se agolparon en el Estadio Akron.
En un contexto de escasez de emociones, cualquier detalle podía inclinar la balanza. Y una grosera falla del arquero asiático le abrió la puerta al combinado azteca. Minuto 50 y Luis Romo convirtió el 1-0. Aprovechó una pésima salida de Kim, a quien se le escapa el balón en una salida y choca con un compañero. Le dejó la pelota en bandeja al volante mexicano.
El duelo no cambió demasiado. Los intentos de Corea, que incluyó la salida de Son, no surtían efecto. México apostó a bajar la persiana y defender con línea de cinco.
Cerca al final, sin embargo, se dio la mejor atajada del encuentro. Rangel demostró sjus reflejos para evitar el empate, con una doble parada notable.
De esta manera, la Selección azteca llega a seis puntos y asegura su clasificación para los dieciseisavos de final del Mundial. Lo hace ganando su grupo, considerando el criterio de desempate olímpico (resultado en el duelo directo).
Corea, por su parte, quedó con tres puntos y con Sudáfrica y Chequia con un punto cada uno, deberá ganar o empatar en la última fecha para estar entre los 32 mejores.