La Verde Femenina llegaba al encuentro tras sufrir dos goleadas (0-4 ante Ecuador en El Alto y 0-5 de visita en Chile) y se enfrentaba a una de las mejores selecciones sudamericanas. No obstante, con mucho sacrificio, gran despliegue físico y un golazo, logró un meritorio empate que, dado el contexto, fue celebrado como un triunfo.