Roberto Ossio Ortube
22/11/2018 - 20:52

QUEEN : Rapsodia Bohemia (Bohemian Rhapsody) - La película: Deslumbrante para Principiantes; Agridulce para los Conocedores

La esperada película de la mítica  banda británica, analizada con detenimiento retrospectivo, en sus aspectos generales y específicos.

El legendario Freddie Mercury es interpretado por el actor Rami Malek, en la película estrenada mundialmente en noviembre de 2018

QUEEN es uno de los grupos más celebrados e influyentes de la música contemporánea. Su vocalista Freddie Mercury es considerado uno de los más sobresalientes de todos los tiempos. Hacer una película biográfica de estos referentes culturales, es por sí misma una tarea difícil por no decir compleja, que encontrará tanto fervorosos apologistas y nuevos fanáticos, como encarnizados detractores por posibles imprecisiones y errores, tanto cronológicos como de veracidad histórica.

En  general, RAPSODIA BOHEMIA (Bohemian Rhapsody) es una cinta donde el director Bryan Singer (reemplazado al final por Dexter Fletcher), supo utilizar acertadamente los avances tecnológicos para recrear espacios, escenarios y lugares con excepcional precisión, color y belleza. Asimismo, el vestuario y la puesta en escena están correctamente manejados en cuanto a la exactitud de los estilos utilizados en diversas épocas.

La interpretación de Mercury por parte de Rami Malek es más que aceptable, en algunos momentos muy buena, por la emotividad que muestra al asumir un personaje tan ambiguo como misterioso fuera del escenario. De igual manera los intérpretes del resto del grupo, hicieron un trabajo bueno para personificar a May, Taylor y Deacon con sus gestos, posturas y personalidades. Los momentos de convivencia y humor son particularmente entretenidos.

La vida personal de Mercury es retratada con discreción, sin demasiadas escenas subidas de tono, haciéndola llevadera y tolerable en un contexto dirigido a un público variado y con diversos criterios. Por lo visto, la intención era enfocarse hacia la obra musical de Queen y no a los aspectos personales de sus componentes, particularmente del vocalista, aunque existe una aproximación ligera, superficial, con algunas libertades dramáticas.

La apoteosis visual del film, es el maravilloso trabajo para la recreación del atardecer del 13 de julio de 1985, cuando QUEEN se presentó triunfalmente en el Estadio de Wembley en el marco del Festival LIVE AID organizado por Bob Geldof. Una obra maestra visual que nos trasporta virtual y magistralmente a ese escenario ahora desaparecido y a ese marco humano espectacular, donde la banda reencuentra su fuerza para seguir adelante. El cine, la pantalla grande, permite recrear y percibir la magnificencia de todo ese público reunido para tan inolvidable ocasión, donde millones vieron en toda su gloria y en directo a La Reina Asesina.

Si la audiencia (especialmente la más joven) recién tiene una aproximación a la música de QUEEN y al legado de Freddie, este film es un medio adecuado para explorar rápidamente y sin sobresaltos su significado e impacto, habiéndose logrado el objetivo de revalorizar su herencia que consiste fundamentalmente en volver a escuchar su música una y otra vez.

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Sin embargo, en lo específico, viendo el largometraje bajo el lento microscópico del conocedor, la percepción es diferente. Para quienes seguimos y estudiamos la trayectoria de este grupo desde hace más de treinta años, es difícil pasar por alto las severas y hasta groseras imprecisiones en los que incurre la dirección, restándole el valor que merece el film. QUEEN no es un fenómeno aislado que “recién fue descubierto”; ha sido ampliamente documentado a lo largo de las últimas décadas.

Después de la muerte de Freddie Mercury el 24 de noviembre de 1991, se publicaron artículos, libros y documentales de diversa factura. Podemos citar entre los más notables en el área documental: “El Fenómeno de Queen” de 1995 y “Freddie Mercury: La historia jamás contada” de 2012 ambas dirigidas por Ruddy Dolezal y Hannes Rossacher; “Estos son los días de nuestras vidas” (These are the days of our lives) producido por Queen en 2014, “Freddie Mercury: El Gran Pretendiente” (Freddie Mercury: The Great Pretender) de 2015 o el biopic respecto a Mercury presentado por la BBC el 2016 titulado “La historia de Freddie Mercury: Quien quiere vivir para siempre” (The Freddie Mercury story: Who wants to live forever). En el caso particular de Bolivia, Sergio Calero y Patricia Flores realizaron un muy buen documental en 1993 titulado “La Rapsodia Bohemia” dentro del ciclo de documentales de la OBERTURA DEL SIGLO XX. Asimismo, existen varios libros completos respecto a la historia de la banda distinguiéndose “La Guía Completa de la Música de QUEEN” de Peter Hogan publicada en 1994 o el libro de la última pareja de Freddie, Jim Hutton. “Mercury y Yo” de 2000 traducida al castellano.

Con estos antecedentes previos, la cinta empieza lamentablemente a resquebrajarse por los siguientes “detalles":

Para empezar Freddie no audiciona para Taylor y May, ellos ya eran sus amigos de salidas y universidad, antes de las incursiones musicales del grupo SMILE. Es más Mercury y Taylor llegaron a trabajar juntos en forma previa para ganarse la vida y pagar su subsistencia. Mercury siempre fue un asiduo entusiasta de sus amigos y su banda, sugiriendo ideas musicales y de puesta en escena. A la salida del vocalista Tim Staffel, Freddie impulsó el mismo su ingreso y el cambió del nombre de la banda, hecho olímpicamente obviado en el film. El que realmente hizo audición fue John Deacon el bajista, quien no llegó en 1970, sino en 1973.

Mary Austin no era una “groupie de bar", ella trabajaba en la tienda de ropa BIBA y salió alguna vez con May. Mercury se sintió atraído por ella en sus rondas por la tienda y reunió valor para invitarla tiempo después.

Las canciones son presentadas en forma groseramente desordenada, por ejemplo: Fat Bottomed Girls de 1978 es interpretada antes de la salida de We will rock you de 1977 y con la vestimenta correspondiente al periodo de Queen II y Sheer Hearth Attack de 1974.

Con relación a los álbumes, puede observarse la poca atención y cuidado respecto a discos importantes como Queen, Queen II y Sheer Heart Attack. “Una Noche en la Opera” (A night at the opera) de 1975 es profundizada por su vinculación con el propio título del film y a la producción de la clásica composición de Mercury, pero no pasa de allí. Se sabe que por tiempo no se puede detener mucho en cada uno de los discos, pero paradójicamente mostraron y dieron preponderancia hasta visual a Hot Space de 1982, que es considerado su peor álbum. ¿Reivindicación forzosa de un trabajo venido a menos o desconocimiento por parte de la dirección de la discografía? Se obvia el exitoso álbum The Game, reduciéndolo a una escaramuza no comprobada entre los componentes de la banda durante la grabación de  “Another one bites the dust” (Otro que muerde el polvo)

Las precisiones son importantes para la credibilidad de un film y este adolece de estas en forma demasiado reiterada, por ejemplo: la fiesta organizada por Mercury supuestamente en 1980 donde se lo ve ataviado con una guerrera negra con charreteras, con la célebre corona y la capa de armiño, no es cierta. Para empezar, ese vestuario lo utilizó recién en 1985, para su cumpleaños treinta y nueve (39) en Munich, que dicho sea de paso fue increíblemente obviado. Por otro lado, la corona y la capa recién fueron diseñadas por Diane Mosley en 1986 para la gira final de la banda: The Magic Tour.

Otro error grosero fue mostrar como estreno multitudinario de la canción Amor de mi Vida (Love of my life) en una supuesta Gira por Brasil, con el fondo de Rio de Janeiro, en 1975, cuando QUEEN recién llegó a Sudamérica en 1981 y el concierto multitudinario fue dado en Sao Paulo.

Asimismo, Mercury era muy reacio a las entrevistas y generalmente guardaba silencio o decía cosas muy tajantes, pero en tono educado o en el peor de los casos lacónico, por lo que esa conferencia de prensa “dramática y candente” jamás se registró ni existió.

El célebre bigote mercuriano no apareció hasta 1980 para el álbum The Game, pero en el film ya aparece en 1976. Y hablando de bigotes y “clones desleales”, se otoga demasiada importancia a un personaje insignificante para lo que fue QUEEN como Paul Prenter, si bien fue asistente de Freddie, existieron muchos otros “amigotes” en la vida desbocada de Mercury, quienes fueron parte de ese mundo escabroso y promiscuo que lamentablemente provocaría su muerte. Prenter era parte de ese grupículo y llegado el momento por dinero, reveló cuestiones privadas de Mercury recién en 1987, a los tabloides sensacionalistas británicos. Fue despedido después del Live Aid.

Asimismo, las carreras solistas de QUEEN se habían iniciado con la salida de Fun in Space (Diversión en el Espacio) del baterista Roger Taylor en 1981. Lo que la película no menciona, es que el trabajo solista de Mercury fue un fracaso por la pobre producción del álbum Mr. Bad Guy (El Señor Villano) de 1984. Los acuerdos con la CBS si bien fueron millonarios, se esperaba que Freddie tuviese el mismo éxito que Michael Jackson como solista y no fue así. Por tanto, más que una reconciliación voluntaria y sentimental del grupo, Mercury se dio cuenta que su trabajo en solitario no era sólido sin la participación los otros miembros de QUEEN.

Un aspecto trascendental de la vida de Mercury fue el diagnóstico con el HIV y la escena presentada en el estudio previo al Live Aid de 1985 es totalmente falsa, Mercury se enteró oficialmente de su diagnóstico en las Pascuas de 1987 y comunicó esta situación tiempo después primero a su entorno más cercano y luego a los miembros de la banda en 1988, haciendo el llamado pacto de silencio y protección del cantante. Fue recién para el álbum The Miracle (El Milagro) de 1989 que se acordó el crédito para todos los miembros de la banda para la autoría conjunta de todas  las canciones.

Asimismo, Jim Hutton, el último compañero de Freddie, no era un camarero contratado para una de las fiestas de Mercury, era peluquero y jardinero y lo conoció en un bar gay de Londres, donde la estrella pretendió invitarle un trago y fue rechazado en primera instancia, para luego encontrarse tiempo más tarde y empezar su relación. Allí, se colige que la energía de Freddie en el LIVE AID no deviene del conocimiento de su inminente final o por la oportunidad de “ayudar” o por el reencuentro con el resto de QUEEN, sino por la alegría de haber logrado conquistar a Jim, Freddie  estaba contento por eso. Además, Mercury  jamás presentó a su familia como su pareja a Tim, siempre lo llevó como su jardinero y amigo. Asimismo, los padres del cantante eran muy discretos y educados, nunca hubo esa “discusión” frente a desconocidos. Cuando Freddie llegaba a su casa en Feltham de visita todos los jueves, no era ninguna estrella, era el correcto y gentil Farok Bulsara.

Quizás el mayor error radicó en la pobre dirección de Singer quien fue reemplazado a última hora por Dexter Fletcher. Con una batuta más seria y con los recursos que se utilizaron y estaban disponibles, esta hubiese sido quizás  una obra maestra, por lo que otros hubiesen sido opciones más adecuadas para dirigir como Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Ron Howard o Adrian Lyne, quienes hubiesen apuntado a un recodo de la vida de Mercury para hacerla brillar. Peter Morgan que hizo un trabajo excepcional como guionista en “La Reina” o “Nixon vs Frost”, no logró su cometido con este trabajo

Singer y Fletcher se embarcan en un “round tour” rapidísimo y trepidante, sin profundizar temas obvios que la audiencia esperaba y cometieron error tras error en la cronología, que es lo mínimo que puede tener un resumen respetable, que se espera sea serio o por lo menos una guía elemental verídica para principiantes. En su indefinición, pretendieron hacer una mezcla de “The Beatles: Eight days a week” de Ron Howard y “Filadelfia” de Jonathan Demme y no les salió ni una ni otra. Pregunta : Dónde estaban May y Taylor para corregir ? Deacon está retirado. 

Por tanto, RAPSODIA BOHEMIA es una compilación de grandes éxitos plasmados desordenadamente, con muchos tópicos mal presentados, enmarcados en un cuadro bien diseñado, que no quita la maravilla sonora y visual de los intérpretes y los lugares recreados. Sin embargo, si se quiere tomar esta obra como un referente de consulta o veracidad, eso no podrá ser, porque está plagada de errores.

Con los recursos desplegados, era mejor idear una historia con dos filmes, que realmente satisfagan a la audiencia y explote al máximo el talento de Rami Malek, para mostrar la evolución del grupo y luego ingresar en el drama personal de Mercury que quiérase o no, es algo que el público quiere ver plasmado en un film. Malek podría consagrarse como lo hizo Tom hanks con Filadelfia o Gary Oldman con Churchill, pero para ello necesita un Director de peso y un gran guionista inspirado y más que nada informado.

Concluimos señalando que para el público en general, este es un sentido homenaje a la memoria de Freddie Mercury y a la herencia musical de QUEEN, en ese aspecto el film logró su objetivo, que incitará a una nueva audiencia a investigar y escuchar más del genero del rock. Pero, a partir de ahí, ese selecto grupo de privilegiados, lamentablemente verá desportillado lo visto en el film que los inició, cuando profundicen y verifiquen sus notorias imprecisiones.

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