Roberto Ossio Ortube
30/04/2017 - 20:15

México / 1867 - 2017 /150 años del Triunfo de la República sobre el Imperio (Octava Parte - FINAL)

EL TRIUNFO DE LA REPÚBLICA - INGRESO DE JUÁREZ A LA CIUDAD DE MÉXICO

Benito_Juárez,_siglo_XIX,_óleo_sobre_tela.jpg
Sus modestos orígenes hacían improbable que pudiese siquiera aspirar a salir de la pobreza. No obstante el destino tenía reservado un lugar extraordinario al sencillo niño zapoteca, quien representó la esencia misma de un pueblo que tuvo que buscar por segunda vez su independencia. 
Después de cuatro años de peregrinaciones, persecución, exilio y penurias, que empezaron el 31 de Mayo de 1863, con la llegada de las tropas expedicionarias extranjeras, el legítimo Presidente ingresaba triunfalmente a la Capital para restaurar la legalidad republicana, el 15 de Julio de 1867.

Benito Juarez Entering Mexico City.jpg

(Entrada triunfal de las tropas republicanas en la ciudad de México - Julio 1867)

Errante en su propio país, recorrió caminos polvorientos arrastrando consigo la legalidad republicana en los carruajes que escapaban a los reaccionarios y tropas extranjeras. Su entereza y la de sus colaboradores, en condiciones deseSperadas , afianzaban su fortaleza moral, Juarez tuvo que soportar ser desterrado en su propia patria.

Es en este momento culminante en el que expresó las que quizás fueron las frases que lo llevaron a la inmortalidad: “EL RESPETO AL DERECHO AJENO, ES LA PAZ”. 

Cabe mencionar el importante papel que tuvo su esposa, Margarita Maza, mujer de temple extraordinario, que supo con sacrifico apoyar a su cónyuge desde el modesto ambiente del hogar, sufriendo la pobreza y la amargura del destierro. 

María Josefa Juárez, Benito Juárez y Margarita Maza de Juarez 101.jpg

(María Josefa Juarez (hermana del Presidente), Benito Juarez y Margarita Maza de Juarez).

Su apego estricto a la Ley son parte de la Historia: así fue cuando uno de sus hijos murió a corta edad y respetando los propios preceptos de las inhumaciones en cementerios laicos, llevó el personalmente el pequeño ataud blanco debajo del brazo  y no al templo, pese a que tenía la posibilidad de hacerlo por su investidura. O la aplicación inapelable de la justicia a su propia familia , cuando su yerno cometió una falta contra un juez y este dispuso su arresto,  no interfiriendo en la determinación judicial, refrendando la misma pese al ruego de su propia hija , estableciendo que su familia era la primera que debía dar ejemplo de obediencia a la Ley.

Quizás uno de los momentos que muestra su grandeza , con mayor acercamiento a lo  cotidiano , dando muestras de su sencillez y tolerancia,  se vió reflejado en una visita oficial en la que una vez alojado Juarez requirió un vaso de agua a una criada  de origen africano , misma que le espetó " vaya con el indio manducón,  búsquela usted mismo", el Presidente guardó silencio y buscó lo que necesitaba personalmente . El día de la recepción oficial , la criada buscaba al Presidente entre todos los caballeros distinguidos que se encontraban en lugar , mostrando la mejor sonrisa que podía su rostro, sin embargo, cuando anunciaron al Presidente, grande fue su sorpresa al ver a ese hombrecillo esmirriado y moreno en el lugar de honor, el mismo a quien había apostrofado duramente en la jornada precedente, está al verse en evidencia salió refunfuñando contra ella misma. Extrañados los invitados por ese comportamiento, preguntaron al Presidente y Juarez con una amable sonrisa contó todo lo acontecido. 

Juarez Hemicilo.jpg

(Detalle del Hemiciclo de Juarez - Ciudad de México )
El historiador Francisco Caudet Yarza emite el siguiente veredicto conclusivo respecto a este personaje: “El indio Juárez , como le llamaban peyorativamente , acabó convirtiéndose en el INDIO JUAREZ (con mayúsculas), en sentido glorioso , erigiéndose como símbolo , referente y paradigma , como el inspirador infatigable , que no decayó ni ante las más adversas y trágicas situaciones , sabiendo superar con valentía sin límites dignas de encomio , trabas , barreras , cortapisas y contrariedades, representando en forma digna y noble la casta a la que pertenecía”.

Restaurada la República tuvo nuevamente que afrontar las disputas y mezquindades de la política local, con la misma templanza que lo caracterizó toda su vida. Murió el 17 de Julio de 1872 en el Palacio Nacional, después de una corta agonía. 

Tumba de Juarez.jpg

(Tumba de Juarez, Cementerio de San Fernando, Ciudad de México)

El Benemérito  de las  Américas  expiró en paz, habiendo asegurado la libertad y la independencia de su país, dando un ejemplo a América y al Mundo de la legalidad de las instituciones elegidas por los pueblos libres. 

hemiciclo-juarez.jpg

Publicidad

Publicidad

El Periódico Digital OXIGENO.BO, es desarrollado y administrado por Gen Film & Crossmedia Ltda. Teléfono: 591-2-2445455. Correo: info@gen.com.bo