Calidad de la vida democrática

Syntagma
22/07/2018 - 11:05

Es decir que el 20% del padrón (1.287.761 ciudadanos) podrían sin ningún problema, ni dificultad pedir una Reforma Constitucional del artículo 168 sobre periodo presidencial.

Ivan Lima Magne

La mayoría de las instituciones de nuestro país se encuentran en un proceso de migración desde una democracia republicana, hacia una democracia inclusiva y plural. El nuevo tipo de democracia requiere un modelo eficiente para solucionar sus conflictos, entre 1982 y 2018 el avance de la democracia mejoro sustancialmente la solución de los conflictos. 

La sociedad boliviana siempre fue exigente con la clase política en la solución de la crisis, sin embargo mantiene un uso amplio de herramientas no democráticas. La solución autoritaria parte del convencimiento de que la posición propia es la única y la afirmación de los propios argumentos como verdad absoluta. Esto lleva a que la imposición de la soberanía popular no se base en la mejor solución institucional posible sino en la que asegura la victoria de los propios argumentos, incluso negando los propios principios que dice sustentar. 

Con relación al artículo 168 de la Constitución y el periodo presidencial, el camino institucional ideal es la convocatoria a una Asamblea Constituyente. La Reforma vía referéndum -como ocurrió el 21F- es sin duda alguna alejada de los mandatos de la misma Constitución, no es posible que esa reforma siga la vía de la reforma parcial. Por ese motivo, el proceso del 21F esta viciado en origen y el mismo acto electoral carece de toda fuerza vinculante. Es importante analizar la soberanía popular y analizar si esta es una verdad absoluta, históricamente la democracia sin voto universal y sin participación de las mujeres, nos parecen ahora absurdos y autoritarios. Como ese ejemplo podríamos encontrar muchos otros en los que la soberanía popular sostuvo situaciones y vulneración a derechos humanos que hoy nos parecen aberrantes. 

La solución de los conflictos en este nuevo modelo institucional, otorga al Tribunal Constitucional Plurinacional competencia y mandato para compatibilizar la Constitución con el Pacto de San José. Sin duda alguna el Tribunal puede denegar justicia, cometer prevaricato y alejarse de sus mandatos constitucionales. Sin embargo no es nuestra opinión ni la de nuestros afines así estos sean muchísimos la que deja sin efecto las sentencias del Tribunal Constitucional. Sus decisiones son mandatos para todas las instituciones y ciudadanos. 

Resulta que la decisión del Tribunal Constitucional, fue impugnada por diferentes caminos legales en Bolivia y fuera del país. Todas estas reacciones fueron rechazadas o están en trámite. Ahora se abrió la posibilidad de que el OEP desconozca en abstracto la candidatura del Presidente Morales, cuando ella aún no se ha producido y asumiendo que existe un conflicto entre el referéndum 21F y la Jurisprudencia del Tribunal Constitucional.  Esto muestra una posición autoritaria que desconoce la institucionalidad y la aplicación en el tiempo de sus competencias. No es la intima convicción sobre la verdad de mi posición la que define el modelo de democracia que rige en el país, este segundo error jurídico de los movimientos ciudadanos muestra su evidente carácter autoritario. 

Dejar de ser autoritarios requiere despojarnos de irracionalidades profundas, basadas en un acto viciado, al que la misma Comisión de Venecia califico como peligroso. En este escenario inclusive la desconfianza en los Tribunales y la justicia, presenta una solución a todos los disconformes con la Jurisprudencia Constitucional. El camino que señalo es el de solicitar la Convocatoria a una Asamblea Constituyente, entiendo que el MAS podría hacerlo en lo inmediato con los dos tercios de votos que tiene en la Asamblea Legislativa. Sin embargo incluso asumiendo que esta opción fuera descartada, los movimientos ciudadanos podrían reunir el 20% de firmas del Padrón Electoral y solicitarlo directamente sin posibilidad alguna de que esta vía sea vetada por ningún órgano del Estado. 

Es decir que el 20% del padrón (1.287.761 ciudadanos) podrían sin ningún problema, ni dificultad pedir una Reforma Constitucional del artículo 168 sobre periodo presidencial y los artículos 410 y 411 sobre la aplicación de estas reformas inmediatamente y lograr de esta manera que su pedido de inhabilitación del Presidente Morales sea definido por una Asamblea Constituyente con mandato de tiempo y agenda limitado. Me pregunto si este masivo movimiento ciudadano por el 21F llega a ese 20% y porque esta dispuesto a seguir un modelo autoritario de imposición bajo la amenaza del fantasma de Nicaragua o Venezuela. 

No existe ninguna posibilidad de que esto ocurra porque al igual que la Iglesia de Nicaragua que pide ahora adelanto de elecciones, en Bolivia tendremos elecciones el próximo año, en las cuales quedara evidenciada la correlación de fuerzas y el respeto a la Constitución. Pretender que el Organo Electoral o el Sistema Interamericano respalden una visión autoritaria de la democracia es sin duda alguna un camino equivocado que será rechazado por argumentos jurídicos no es razón para ganar un conflicto que somos muchísimos los que dicen no el 21F o al Presidente Evo, es autoritario y poco democrático seguir el camino de la derrota permanente y la carencia de propuestas serias y viables.

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