CEPAL
Redacción Oxígeno
05/07/2018 - 17:07

La inversión extranjera directa cae por tercer año consecutivo en América Latina

La CEPAL informa que la inversión extranjera llegó a 161.673 millones de dólares y llama a los gobiernos a incentivar la inversión de calidad para que sea compatible con el desarrollo sostenible.

Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, durante la presentación del informe en México. Foto: CEPAL

La inversión extranjera directa (IED) en América Latina y el Caribe cayó por tercer año consecutivo en 2017, advirtió la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en un informe anual que presentó en la Ciudad de México, su secretaria ejecutiva Alicia Bárcena.

"Las corrientes de IED en América Latina y el Caribe, en promedio y con gran heterogeneidad en la región, cayeron por tercer año consecutivo en 2017 y se quedaron en 161.673 millones de dólares, un 3,6% menos que el año anterior, y un 20% por debajo de lo recibido en 2011", señala el informe.

La comisión regional de las Naciones Unidas hace un llamado a los gobiernos a incentivar la IED de calidad y compatible con el desarrollo sostenible, sobre todo para promover un cambio en la estructura productiva de los países que permita alcanzar la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

El informe explica que en un análisis de mediano plazo, la caída continuada de la IED desde el año 2011 se puede explicar por los menores precios de los productos básicos de exportación, que han reducido significativamente las inversiones en las industrias extractivas y por la recesión económica que se registró en 2015 y 2016, principalmente en Brasil. Estas dos tendencias, sin embargo, fueron parcialmente revertidas en 2017 cuando la región retomó el crecimiento (1,3% del PIB) y los precios del petróleo y metales subieron. Esta alza de precios hizo que se recuperara la rentabilidad de la inversión, tras varios años de caída, lo que también empujó la reinversión de utilidades, pero no ha sido suficiente para que se recuperara la IED en las industrias extractivas, indica.

Mientras que en 2016 la gran mayoría de países de la región registraron caídas en las entradas de IED, en 2017 la IED subió en la mayoría de ellos. Sin embargo, las caídas ocurrieron en Brasil (en donde disminuyó un 9,7%), en Chile (-48%) y en menor medida en México (-8,8%).

De acuerdo con el informe IED de la CEPAL, por su origen las principales fuentes de inversión extranjera directa en la región en 2017 fueron la Unión Europea y Estados Unidos, respectivamente. La prevalencia de Europa es particularmente notoria en América del Sur, mientras que Estados Unidos se mantiene como el principal inversor en México y Centroamérica.

A mediano plazo, la caída en la IED en la región que se viene produciendo desde el año 2011 hasta ahora se ha concentrado casi exclusivamente en el sector de los recursos naturales, que disminuyeron un 63%. Las entradas de IED en el sector de servicios cayeron un 11% y en el sector de manufacturas aumentaron levemente. Esta recomposición da oportunidades para focalizar las inversiones en aquellos sectores con más capacidad para impulsar el cambio estructural y el desarrollo sostenible en la región, proceso que debe ser acompañado de políticas que apoyen el desarrollo de capacidades en los países receptores.

“No se trata simplemente de crear las condiciones para que lleguen capitales extranjeros, sino para que las inversiones se vuelvan fuentes generadoras de derrames tecnológicos y productivos, de empleo, y para que se orienten hacia un crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible”, resaltó Bárcena.

Según el documento, las tendencias globales también apuntan hacia la estabilidad y para el año 2018 no se prevé un cambio de escenario, con lo que las entradas de IED a la región permanecerán estables en torno al valor de 2017, con un margen de error del 2%.

Agrega que el contexto internacional de incertidumbre favorece un patrón de crecimiento de los países líderes en el cual la inversión doméstica y las capacidades locales son factores clave. A pesar de la recuperación de los precios de las materias primas y del interés en nuevos productos como el litio, no se repetirán los grandes flujos de IED hacia los recursos naturales de la última década, asegura la CEPAL.

En tanto, las salidas de IED desde los países de la región cayeron más fuertemente que las entradas y sumaron tan solo 23.416 millones de dólares en 2017, un 34% inferior a lo anotado en 2016 y menos de la mitad de lo alcanzado en 2014. Las empresas translatinas, que habían tenido una gran expansión entre 2006 y 2014, no consiguieron diversificar su estrategia más allá de las industrias extractivas o la búsqueda de mercados en otros países de la región, por lo que en un contexto de recesión (o bajo crecimiento según el país) y menores precios del petróleo y minerales, han tenido que restringir sus operaciones en el exterior o, por lo menos, frenar su crecimiento.

 

 

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